Madagascar: El teleférico de Antananarivo, paralizado tras los disturbios y el apagón de septiembre de 2025
Antananarivo, la bulliciosa capital de Madagascar, enfrenta días de incertidumbre. La ciudad, que buscaba modernizar su movilidad con un ambicioso sistema de transporte por cable, ve hoy cómo su proyecto estrella se convierte en una víctima colateral de la inestabilidad política y social.
A fecha de finales de septiembre de 2025, el sistema urbano de teleférico de Antananarivo —compuesto por las líneas Verde y Naranja— se encuentra totalmente fuera de servicio. Lo que se prometió como una solución ecológica y eficiente para los tres millones de habitantes de la capital, hoy permanece inmóvil, con sus estaciones cerradas y sus góndolas detenidas, tras los violentos sucesos ocurridos el pasado 25 de septiembre.
El 25 de Septiembre: Un «Pequeño Golpe» con Grandes Consecuencias
El punto de inflexión ocurrió el 25 de septiembre de 2025. En medio de un clima de tensión política creciente, se produjo lo que fuentes locales describen como un «pequeño golpe» o conato de levantamiento. Las protestas, que inicialmente tenían un carácter político, derivaron rápidamente en disturbios generalizados que afectaron infraestructuras clave de la capital.
El teleférico, símbolo visible de la inversión gubernamental y del presidente Andry Rajoelina, se convirtió en un blanco directo de la ira popular.
- Vandalismo en las Estaciones: Varias de las doce estaciones de la red, especialmente aquellas en los barrios más densamente poblados, fueron asaltadas. Grupos de manifestantes rompieron cristales, dañaron torniquetes de acceso y vandalizaron los sistemas de control.
- Corte de Suministro Eléctrico: Quizás el factor más determinante para la paralización actual es la falta de electricidad. Los disturbios afectaron la red eléctrica general de Antananarivo, y los generadores de respaldo del sistema de teleférico no son suficientes para mantener la operación comercial o han sido saboteados. Sin la energía necesaria para mover los motores principales, la red es inservible.
Un Proyecto Ambicioso en Pausa Indefinida
La situación actual contrasta dolorosamente con la esperanza que trajo la inauguración de la primera sección el 21 de junio de 2024. El proyecto, valorado en 152 millones de euros y financiado con ayuda de Francia, estaba diseñado para transportar hasta 75.000 pasajeros diarios y reducir trayectos de dos horas a solo unos minutos.
Sin embargo, la realidad de septiembre de 2025 ha expuesto la vulnerabilidad de estas infraestructuras modernas ante la inestabilidad social:
- La Línea Verde (Anosy – Ankatsoa): Esta conexión vital, diseñada para unir el centro administrativo con zonas residenciales en 10 minutos, está desierta. Las góndolas, capaces de llevar a diez personas cada una, cuelgan vacías sobre los tejados de la ciudad.
- Impacto en la Movilidad: Los ciudadanos, que apenas empezaban a adaptarse a este nuevo medio de transporte durante 2025, se han visto obligados a volver a los saturados taxis colectivos y a caminar, agravando aún más el caos en las calles tras los disturbios.
El Debate sobre la Prioridad: ¿Lujo o Necesidad?
Los eventos del 25 de septiembre han reavivado con fuerza el debate sobre la pertinencia del proyecto. Las críticas sobre el precio del billete (aprox. 1 €, muy elevado para el salario local) se han transformado ahora en una crítica feroz sobre las prioridades del Estado.
Muchos ciudadanos, ahora sin electricidad en sus hogares y con el transporte paralizado, argumentan que la inversión millonaria en el teleférico debería haberse destinado a asegurar servicios básicos y estabilidad social. La imagen de las estaciones modernas destrozadas y sin luz se ha convertido en un potente símbolo de la desconexión entre los grandes proyectos de infraestructura y las necesidades urgentes de la población.
Conclusión: Un Futuro Incierto
A día de hoy, no hay una fecha estimada para la reanudación del servicio. Las autoridades deben primero restablecer el orden, recuperar el suministro eléctrico estable y evaluar la magnitud de los daños físicos en las estaciones vandalizadas.
El teleférico de Antananarivo, diseñado para elevar a la ciudad hacia el futuro, se encuentra hoy atado a la turbulenta realidad del presente. Su reactivación dependerá no solo de reparaciones técnicas, sino de la capacidad del país para sanar las heridas sociales abiertas tras los eventos de septiembre de 2025.
